Asi fue, asi es Navia
|
La historia de Navia está marcada por la localidad
de Puerto de Vega, de tradición marinera y ballenera. La actividad pesquera
experimentó un extraordinario desarrollo durante la baja Edad Media y se
incrementó en la Edad Moderna.
Pero esta actividad pesquera se vio sometida a prerrogativas señoriales que
otorgaban a la costa y al mar dependencias similares a las de cualquier otra
propiedad. Así por ejemplo, en el concejo de Navia estaba prohibido hacer señales
de fuego en las atalayas de una zona del litoral sin permiso de la casa de Anleo.
Por ello los balleneros se veían obligados a arrendar el usufructo de ese
segmento costero y sus atalayas al señor de Anleo. Una tiranía que no
desapareció hasta el siglo XVIII.
En 1586 Navia y Puerto de Vega sufrieron el asedio de los corsarios lo que obligó
a construir la muralla de la villa. Los siglos XVII y XVIII fueron prósperos y
dieron trabajo a mucha gente gracias al aumento de la demanda de madera para los
arsenales reales. En 1779 el censo del concejo era de 4.500 habitantes.
A finales del siglo XVIII, las guerras con Francia e Inglaterra acabaron con la
prosperidad económica de Navia. A partir de 1850 empezó una crisis que provocó
las emigraciones de ultramar. Pero a pesar de la fuerte emigración, la población
del concejo siguió creciendo, sobre todo a partir de 1898, fecha en que
regresaron muchos emigrantes huyendo del desastre de la pérdida de las colonias
españolas.
Los emigrantes regresaron a Navia con importantes cantidades de dinero que
destinaron a inversiones económicas. Así, a principios del siglo XX, se abre
el casino y el colegio de las Dominicas. También se llevan a cabo inversiones
en infraestructuras, como la carretera Navia-Boal, y se construyó una dársena
nueva en el puerto de Puerto de Vega. En 1916 se inauguró en Navia el monumento
al escritor Ramón de Campoamor.
La prosperidad económica se truncó con motivo de la crisis de 1929 y la II República.
Después de la dura etapa de la Guerra Civil española, Navia se recuperó económicamente
a partir de los años 50. Una recuperación que culminó en los años 70 con el
auge del turismo, una actividad que aún hoy en día caracteriza a la zona.
Navia se ha convertido en uno de los concejos occidentales asturianos más prósperos
gracias a la combinación de economía tradicional y al desarrollo de los
sectores secundario y terciario. Mantiene su cofradía en Puerto de Vega con una
importante actividad pesquera.
Navia fue pionera en la especialización de actividades lecheras. Estas
actividades caracterizan actualmente la comarca después de que, en las últimas
décadas, se produjera un aumento espectacular de la cabaña vacuna.
Desde 1960 Navia ha experimentado un auge económico gracias a la instalación
en el municipio de las llamadas industrias estratégicas de productos lácteos,
una factoría de pasta de papel, CEASA y un astillero. Todo ello ha convertido
la villa en un importante centro industrial y de servicios del bajo Navia. En
los últimos años el concejo también se ha convertido en un importante centro
turístico lo que se ha traducido en un aumento del sector servicios. A fines
del siglo XIII y principios del XIV, el núcleo central de la recién fundada
puebla de Navia se localizaba en la parte alta de la villa, en torno a las
actuales calles de las Armas y San Francisco.
A finales del siglo XVI se construyó la muralla cuando fueron atacados varios
puntos de la costa naviera. La muralla tenía una función protectora frente a
posibles ataques corsarios y también frente a las subidas de agua de la ría.
En el siglo XIX las aguas de la ría habían llegado hasta la calle de San
Francisco. Actualmente aún se conservan algunos metros de esta muralla adosados
al soportal de la antigua casa de Coaña. Cerca también de la casa de Coaña,
en un emplazamiento elevado, se situaba la enorme puerta plasmada en el escudo
de la ciudad y que fue derribada a mediados del siglo XIX.
En el antiguo recinto intramuros se conservan muestras de arquitectura popular y
viejas casonas, como la de los marqueses de Santa Cruz de Marcenado, del siglo
XVI. El visitante también puede acercarse al Ayuntamiento, un edificio
construido en el XIX, en el que se ha recuperado un escudo barroco flanqueado
por dos leones. La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Barca, inaugurada
en 1895, es de estilo neogótico.
Fuera del recinto amurallado se extiende el ensanche moderno que desciende hacia
la ría y el puerto, en la zona ganada a las aguas. Esta zona se caracteriza por
los edificios de pisos modernistas o historicistas que conviven con villas y
palacetes de estilo indiano, como el palacio de Arias, de 1925, el Chalé Montañés,
de 1920 o el casino de Navia.
Entre las casas palaciegas destaca el palacio de Anleo, construido entre los
siglos XIII y XIV y hoy en estado ruinoso. Esta casa solariega, con cierto carácter
de fortaleza, fue propiedad de los señores de Navia, después marqueses de
Santa Cruz de Marcenado. La historia explica que en este palacio se hospedó San
Francisco de Asís hacía el año 1213, cuando iba camino de Santiago como
peregrino. También es representativo de la zona el palacio de Lienes, del siglo
XVI. Este palacio está situado en Armental, a 3 km de Navia, y está
considerado uno de los más bellos de Asturias.
La iglesia de Santa Marina de Vega es otra de las visitas obligadas. Data del
siglo XVIII y posee un retablo representativo del barroco asturiano. Algunos
historiadores habían intentado identificar la capitalidad de Navia con la
ciudad de Noega, citada por los romanos Plinio y Estrabón, mientras que otros
lo hacían con la Fluvionavia, citada por Tolomeo.
El paisaje del municipio de Navia es inseparable del río que lleva el mismo
nombre y que ejerce de frontera natural con el municipio de Coaña. El río
Navia es el segundo más caudaloso de Asturias y recoge sus aguas de una extensa
cuenca, superior a los 2.500 km². El estuario, la ría del Navia, es navegable
y siempre ha sido un importante asentamiento humano y comercial.
El municipio de Navia ofrece interesantes atractivos paisajísticos, como el
pico Pandores, y atractivos arquitectónicos como son los edificios de origen
indiano.